27.10.13

Sintiendo el gas en los pulmones.

Darte cuenta de que necesitas mirarle a los ojos y decirle cuanto le amas en cada instante, pero sobre todo, en esos momentos en los que te sientes sola, en los que las cosas no van bien, cuando sabes que algo no va bien.
Y el no poder hacerlo, hace que te sientas raro ante el mundo, alguien de quien el mundo se ríe por no dejarte ser libre.
Esas putas ralladas que nos dan , que amenazan con dejarlo todo atrás, que nos subimos a una noria, y con ganas de vomitar todas las palabrerías que nos vienen a la mente, dejamos que se escapen entre el aliento de nuestros besos. Esos aires con olor a gas de discusión que provocan silencios mataderos, en los que en alguna locura, se encienda una cerilla.
Noches llenas de monotonía y bipolaridad en las que residen conversaciones estúpidas que solo complacen, sin sentido alguno.
Despedidas extrañas, y de vuelta complacientes, que solo quieren salir del apuro. Revueltas del pasado que no van a ningún sitio, nada más que ha doler.
Y que después de un mal momento, ya no tienes su necesidad, sino el querer dejarlo todo pasar, porque te da igual, porque la monotonía se te está comiendo. No quieres que llegue el momento de escapar, y no sabes como evitarlo.
No es todo tan malo, al fin y al cabo, lo sobrellevas.

15.4.13

Un poco de Jose Ángel Huesa.

Ella amará a otro hombre. Yo voy lejos, andando hacia el olvido, y puede suceder que alguien me nombre, pero ella fingirá no haber oído. 
Ella amará a otro hombre. El tiempo pasa y el amor finaliza, y es natural que lo que fue una brasa acabe convirtiéndose en ceniza.
Aunque nadie lo quiera, envejecen las vidas y las cosas, y es natural también que en primavera los rosales den rosas, es natural.
Por eso ella amará a otro hombre, y está bien. No se si ya olvidó mi último beso, ni me importa con quién. Pero quizás un día, oyendo una suave melodía, sentirá el palpitar de su corazón, o será algún vestido que yo le conocí, o el olor del jardín cuando ha llovido.
Pero algún día ha de pensar en mí, puede ser un gesto, o alguna de las calles, o un botón mal puesto, una hoja seca que voló al azar.
Y de alguna manera tendrá que recordarme, sin querer, escuchando unos pasos en la acera como los míos al atardecer. Será en algún momento, no importa cuándo o dónde, aquí o allá, porque el amor, por parecerse al viento, parece que se ha ido, y no se va. 
Y si en ese momento ella suspira y él pregunta por qué, le tendrá que inventar una mentira para que nunca sepa por qué fue. 
Y él no verá esa huella, eso tan mío que ya perdí, y aunque la pueda amar más que yo a ella, ella no podrá amarle más que a mi.

26.10.12

¿Se le llama renacer?

Y como cada mañana, la luz del sol me despertó pasando por la ventana entreabierta. Abrí los ojos, miré hacia mi alrededor y después de una noche de sueño intermedio, me dí cuenta de que todo había cambiado, aunque seguía siendo lo mismo. Ya no sentía lo que pensaba que palpaba, y sentía lo que imaginaba que sería impalpable. Pensé que me daba igual todo lo que tenía que ver con el pasado, todo lo que había ocurrido hasta ahora, quería dejarlo atrás y poder volver a empezar de nuevo, junto con un nuevo día. Así que me levanté, me lavé la cara, me miré al espejo, y mirándome a los ojos, me dije: Se acabaron las lamentaciones. Hoy, tras muchos años atrás, sale de nuevo el sol. Hoy, y todos los días que me quedan, saldré con él sin miedo a apagarme, sin miedo a extinguirme, sin miedo a quemarme a mí misma. Hoy, empiezo una nueva historia que contar.

Después..

Después de tanto tiempo, volví a ese lugar que tanta magía me inspiraba. Y me encontré una vista cambiada, tal vez fuera la misma, pero ya no lo veía igual. Quizá era la compañía, esta vez venía conmigo la soledad. No hice caso a la imagen y me senté un el banco, en el mismo banco donde estuve la última vez y me recosté para poder recordar momentos que pasé allí. Entonces sentí aquel sentimiento al que tanto miedo le tenía. Nada. No sentí nada, solo recordé. Me levanté y me fuí, dejando el porche al final de un paseo a mis espaldas.

Ahora, ¿Vida?

Una vez caí en un bucle del que no sabía si iba a volver a salir. Era la primera vez que me pasaba, y me dijeron que tuviera cuidado, si había una segunda vez, tal vez acabaría conmigo.
Lo volví a hacer. Llamé a ese bucle, con la adrenalina en las venas, para sentir ese calor helado que sentí la última vez, para no sentir nada dentro de mí, para no saber si volveria a pasar.
Alguien me dijo una noche que la sensación que tienes antes de morir, que lo que sientes en ese momento, es lo mejor del mundo, que te sientes vivo en ese instante. Irónico. Sentirte vivo cuando estás a punto de morir.
Me pasó. Sentía libertad, al mismo tiempo que miedo. Sentía euforia, al mismo tiempo que tristeza. Me sentía viva, y no me sentía por dentro.
Si, lo único que quería, lo único que pretendía, era tener esa sensación de estar viva, y poder olvidarlo todo, pero ese no fue mi resultado; no lo olvidé todo, desgraciadamente, solo pasaron por mi cabeza los mejores momentos de mi vida.

La parábola del tren.

Mientras estaba sentada en el banco de la estación, esperando al tren, horas y horas, llegó.
Le vi acercarse por encima de las vias, desde lejos sonaba ese timbre tan odioso, y paró justo delante de mí.
Entonces le miré, de derecha a izquierda, todas sus puertas, ventanas, rejillas, vagones, ruedas...
Esperé tanto para coger ese, que en ese momento me dí cuenra de que no era realmente mi tren.

Espero ese Jaque Mate.

Hace tiempo que no duermo, mi sueño se desvaneció junto a la mitad de mis pensamientos, el hambre se marchó de la mano de la felicidad, las sonrisas acabaron, y si están, no son de verdad.
Los papeles los he perdido, las formas las he olvidado, intento convivir día a día intentado pasar desapercivida.
Actúo, no hago más que actúar, ¿y que gano a cambio? Recompensas de mi propia imbecilidad.
Intento cambiar mi manera de ser para agradar, y pienso, y actuo, y vuelvo a reflexionar.
Entonces vuelve a pasar, lo poco que hay se esfuma de repente, volviéndome demente.
Pasan los días y sigo aquí, subida en la montaña rusa que me lleva de un sitio hacía otro.
Personas indecisas que no saben que hacer.
Personas que se mueven por el miedo a padecer.
Personas que piensan que tienen más a merecer.
Adelante, os animo a que deis el paso, ese paso que os enseñará vuestro camino, hacia la dirección que sea.
Adelante, os invito a mover ficha, a no quedaros quietos y dejar su curso a las cosas.
Adelante, os digo que no os quedeis quietos, os digo que vale ya de dejar las cosas como están, os digo que actueis de una manera o de otra, os digo, moved.
Al fin y al cabo, ¿qué es el curso de las cosas? Nada
¿Qué ganas dejándolas igual? Nada.
¿Qué ganas intentando cambiarlas? Nada, pero al menos tendreis algo que hacer, tiempo para reflexionar en cual es la mejor manera de cambiarlo, tiempo para daros cuenta de que lo que realmente quereis es eso, cambiarlo, para el rumbo que sea, y no quedaros quietos sin más.

Se crea su propia prisión.

Comentan, malmeten, atacan sin saber.
Él, esclavo de ellos, les sigue por no quedarse quieto. Se deja llevar por la corriente del mar y no comprende que lo que necesita está en tierra.
Lo ve pasar, se va, él se aleja, y entonces se da cuenta de que quiere estar en tierra.
O tal vez no, tal vez no.
Tal vez no quiera abandonar el mar, sabiendo que ella acabará ahogándolo.
Y entonces la tierra, de poco vigor, se deteriora y poco a poco se erosiona, sin poder volver a formar castillos de arena en ella.
Él lo ve. Él lo sabe.
Que triste que le pueda la marea.

2.10.12

Eros ha vuelto a jugar.

No quiero que se vayan las cosas bonitas, las que nos llenan de amor, porque me veo caminando hacía él, cada noche. Y solo pienso en ello. Que le digo buenas noches, y me acuesto a su lado, pero entonces despierto, y veo que he vuelto a perder, que los rayos del sol que entran ténues desde la ventana, son hacia mi cama, y no a la de él. Y siento que caigo.
Pero, me hace ser tan tonta... Consigue que con solo mirarle flote sobre todo lo demás, sin importar nada. Y todo es maravilloso, la manera en que consigue que me vuelva loca.
Tal vez haya sido todo muy prematuro, pero, ¿ y qué? Todo lo premeditado acaba siendo demasiado sopesado, hasta el punto en el que te quedas sin nada especial, sin nada bonito, por haber querido tanta perfección. La sorpresa yace ahí. Justo en ese lugar. La perfección viene con lo prematuro, con lo que no estaba planeado, y ha llegado rompiéndote todas las puertas de tu vida, de tí mismo, hasta llegar al fondo de ti.
Está claro, que si puediera pedir un deseo, pediría una pausa, justo en el momento en que le abrazo, en el que me apoyo en él, en el que me dice un "Te quiero" vergonzoso...
La realidad es, que si me pidiera que volara sobre las estrellas, lo haría, pero siempre de su mano.

20.9.12

Vestidos que nunca llegarán a ser de princesas.

Y así, nuestra pequeña princesa fue liberada de lo que ella pensaba que sería su pasaje para la libertad, pero se equivocaba, le volvió a fallar, y ella se sintió sumisa ante las pruebas que la vida misma le ponía en bandeja. Antes de que volviera a amanecer quería ser libre de nuevo. Estaba cansada de sus bipolaridades, de sus encantos y sus fallos. Le decía que el mundo iba a ser de ellos, que se lo comerían, y al final, ella fue tragada. Eran capaces de despegar un avión del suelo con sus besos.
Ella no le podía seguir, era un tipo raro, eran opuestos. La situación era extrema, ella quería volver a vivir todas las malditas sensaciones que no consiguió vivir con nadie más. Le dió muchas oportunidaes, y se tragaba su orgullo, abalanzándose sobre él para darle un abrazo que acabara con el ressto del planeta. Pero esta vez ella no tenía dudas, no podía seguir tumbada en el suelo, derramando lágrimas y respirando gas.
Lo dejó pasar.

3.7.12

Hechos y deshechos de un corazón.

Solía ser un chico tranquilo, sin problema alguno, pero eso es lo que quería que la gente viera de Él. Era un tío peculiar, mentía a todo el mundo, no quería que la gente supiera quien era en realidad.
Mientras tanto, se sumergía el mismo en sus mentiras, para escabullirse de su pesada realidad... Hasta que la conoció.
Al principio, Él quería seguir fingiendo lo que había fingido ser hasta el momento. Ella sabía que algo guardaba, y quería sacarlo, pensaba que era mejor persona de lo que mostraba a los demás.
Empezaron siendo algo más que amigos, sin ninguna importancia, para Él. Ella notaba que empezaba a sentir algo más, y no quería dejarlo escapar. Por suerte para ella, consiguió que se le enamorara. Y si, estaba en lo cierto; Él ocultaba muchas cosas, y mentía en otras, pero consideraba que la gente no necesitaba saber más de él, no se lo merecían, y ella lo comprendía todo. Se entendían completamente, se amaban locamente, era todo maravilloso. Era todo tan maravilloso, Él era toda la perfección para ella, llegado al punto que tuvo miedo de que aquello fuera su historia de amor.
Él emprendió un viaje, causas familiares. Ella, sin pensarlo, se dejó llevar, y cerró su historia de amor. Sabía bien que ellos nunca llegarían a ser nada comparado con Él, pero no era eso lo que le movía a cometer esos actos.
Como siempre, la verdad salía a la luz. Ella lo negaba, pero Él lo sabía.
Desde ese momento, entre los dos, hubo una brecha incurable, y todo fue distinto. Se fueron separando, siempre discutían, sufrían. Ella se arrepentía, pero a Él, el dolor se le comía por dentro.
Meses más tarde, decidieron darse una segunda oportunidad. Comenzaron a dar rienda suelta a su amor, pero el sueño duró más bien,  poco. Él tubo que volver a irse, sin saber cuando volvería a por Ella.
Ella, poco a poco, fue rehaciendo su vida. Él, por otro lugar, intentó recuperarla, desde la distancia, pero no lo consiguió, y también continuó con su vida.

Meses después, se encontraron, de casualidad.
Ella estaba sentada, tranquila, pensando en nada, mientras el metro continuaba su trayecto. Y de pronto, se abrieron las puertas, y allí estaba Él. Parecía tranquilo, sin nada que decir, no como Ella.
Al salir del metro, le cogió por la cintura, y la besó, pero Ella, resignada, se apartó. No se lo podía permitir. Tenía su vida rehecha, y no podía cometer los mismos errores que cometió con Él. Pero sí, le echaba de menos.
Pasaban los días, Ella continuaba pensando en Él. Él en Ella. No estaba segura de qué hacía, que consecuencias llevaría, y aún así, le extrañaba.
Quedaron un par de días, Ella estaba confundida y no tenía nada en claro. Era todo tan extrambótico cuando estaba con Él, sin embargo, no era Él, la única persona por quien sentía algo.
Y Ella, hizo lo que creía que debía hacer, seguir su alejada de Él, por el otro.
Sufría, se encontraba en una situación en la que jamás se había encontrado, pero estaba convencida de que hacía lo correcto. Él, no volvió a ser el mismo, o eso escuchaba Ella por ahí.
Decían que había vuelto a ser el tipo imbécil y superficial que mentía a todos, o que solo iba con tales o cuales por interés, o por la simple droga que ellos podrían ofrecerle.

A día de hoy, Ella sigue pensando en Él.

5.4.12

Otra carcajada para el director de esta obra.

Tengo tantas ganas de escribir todo lo que siento ahora mismo, todo lo que pasa por mi cabeza...
Y al mismo tiempo, no tengo ganas ni de escribirlo.

4.3.12

Batir de alas.

Y ahora todo cambia, ahora es todo diferente y ya no sabes como debo mirar al frente. Se ha terminado todo aquello que ha estado revoloteando dentro de ti los últimos meses, quizás para dar paso a los revoloteos que existieron antes de los últimos, quizás para que vengan nuevos y suspiren hacía ti, No sabes lo que va a pasar, o quizás si, quizás tienes idea de algo pero te engañas a ti misma y esperas a que ese algo venga por sí solo.
Ahora eres libre, es extraño, pero tu camino te brinda nuevas oportunidades, esperas que para algo mejor, pero sigues mirando hacía atrás sin llegar a saber que revoloteos te tocarán sentir ahora.

15.1.12

Pop Art.


El viernes en clase aprendí a hacer Pop Art, y este es el primero que hago. Aprendí cosas sobre Andy Warhol, el creador, pero mientras explicaban, yo iba probando las cosillas que se me ofrecían. Es un poco chorra (bastante) pero es el primero y me siento orgullosa por ello :3

7.1.12

Otro día de aburrimiento.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOH! *-*
Anoche volví a ver Toy Story 3, y fue genial, volví a llorar. No, no me importa lo que digáis, lloré, pero quien no llore con esa película es que no tiene corazón! (Como este ♥) Y bueno, que ya he visto el capítulo de Crónicas Vampíricas que tanto he estado esperando, porque al final, resultaba ser que salía ayer, AYER! Ha sido horrible tanta espera, pero estuvo muy chuli. Os recomiendo que la veáis, si os gustan las series de vampiros, romances, y todas esas ñoñerias e_e
y, sabéis que mas? Pues que me he tragado otra vez tooooooooooooooooodas las temporadas de Skins, que tiene 5, y he ido temporada por día. Es que no tengo amigos. QUIERES SER MI AMIGO?! AAAAAAAAAAAAAAAAAAWWWWW!
Pero jopelines, estamos a 7 de Enero, viernes, y solo nos queda sábado y domingo de vacaciones de navidad. ESO SI QUE ES HORRIBLE T________T
Han sido supermegaultrahiper pocas D:
Os han regalado muchas cosas? A mi me la tramaron un poco, porque como mi cumpleaños está casi casi en navidad, pues eso, lo que viene a ser "Te damos esta mierda ahora porque luego viene navidad" Pero llevo viviendo con eso 17 años, asi que no me importa mucho :3
Dios, en serio, no tengo nada de ganas de volver a clase, y no lo entiendo, para mi no es obligatorio mis estudios, pasará algo si me tomo algunos días más de vacaciones? e_e

29.12.11

A esto se le suele llamar aburrimiento e_e

ODIO las pausas de las series para navidad. ¿Qué hago un día que no tengo nada que hacer y las series que suelo ver están pausadas? Me da demasiada pereza empezar otras, además, que cojones! Yo quiero ver las que veo de normal. Que los actores se maten a trabajar para satisfacerme >.<
Jope, es horrible, ir super emocionado un dia, a ver el capitulo de la serie que toca esta semana, y encontrarte con que no hay nada nuevo y está el mismo de la semana anterior.
Pero bueno, hablando de series, me he visto en una noche y un día, tooooooooda enterita Death Note, que no la había visto todavía. Lo sé, indignante, verdad? Yo tampoco me explicaba como podía vivir sin haberla visto, es increíble *-* EJEJEJEJEP.
Ahora estoy viendo The Walking Dead. Vi la primera temporada antes de que la dieran el la tele, y cuando salió la segunda, hacía tanto tiempo que no había visto nada en plan zombies, que cuando puse el primer capitulo de la segunda temporada, me cagué y la quité D: Entiendo que queráis matarme ahora, pero hoy, ahora mismo, lo he vuelto a intentar, y estoy escribiendo esto mientras veo el capitulo, asi no me da tanto miedo e_e

Otra serie que veo es Crónicas Vampíricas. (Ahora es cuando me matais de verdad) Pero tengo que decir que la veo porque me dijo una amiga que la viera, y me enganché a ella, es horrible, verdad? Pues más horrible es que hicieran la pausa en Octubre, y hasta el 3 de Enero no vuelva a empezzar, pero ya queda poquito ^_^
Misfits, es una de mis favoritas, pero se ha acabado la temporada. Eso quiere decir que hasta dentro de 46356764360786 años no volverán a hacerla, como los Protegidos, que es la única que veo española, y me da igual lo que penseis, a mi me gusta >.<
Y por último, Como conocí a vuestra madre, un verdadero mito, ya que a estas alturas, me interesa más saber qué pasará con Barney a saber quién demonios es la mujer de Ted. Bueeeeeeeno, pues ya he acabado (¿Sabeis una cosa? Al final me he liado a hacer esto y no he seguido viendo The Walking Dead, que pilla soy ;$)
Por cierto! Disfrutad de la navidad :3

12.12.11

Sensaciones en un par de líneas. (2)

Quedamos nosotros dos con dos amigos más, aunque uno de ellos se fue enseguida. Los que quedábamos nos fuimos a dar un pase, sin destino todavía, simplemente empezamos a caminar, hasta que a alguien se le ocurrió la gentil idea de jugar al veo-veo. Jugamos más tiempo del que de normal se le suele dedicar a ese juego y después, acompañamos a nuestro amigo a su casa. Volvíamos a estar él y yo a solas. Comimos juntos en una avenida que quedaba a la entrada del pueblo. Era extenso, habían árboles, infinidad de bancos y trozos verdes, pequeños parquecitos, fuentes, fuentes más pequeñas, gente caminando, paseando a sus perros, disfrutando del día tan maravilloso que hacía, y que yo estaba pasando con él.
Nos sentamos en un banco para comer. Él acabó antes, y me miraba con cierto interés. Me cogió de la cintura y me acercó a él. Fue subiendo poco a poco su mano, sabía a donde la dirigía, y le pare. Quería no pararle, pero la vergüenza y los nervios me estaban matando. Me excusé diciendo que todavía estaba comiendo. Cuando acabé, nos pusimos a hablar un poco. Hablábamos de cosas sin sentido, cosas estúpidas que la única función que tenían era retrasar lo que quería que pasara ya. Me fijé en que estaba tiritando un poco, y me acerqué más a él. Le abracé. Tenía su cuello delante de mi, y le di un pequeño beso. Separé mi boca, le miré a aquellos ojos marrones miel que me incitaban a seguirle a cualquier parte. Me miró con algún sentimiento que no llegué a comprender en aquel momento, era demasiado intenso. Me acerqué a él, y entonces, de nuevo sentí aquella euforia irreparable, aquella sensación de júbilo que no quería que acabara, pero desgraciadamente, y muy a pesar de los dos, tenía que coger el autobús que me llevaba de vuelta. Me acompañó, y en el momento de separarnos, me abrazó, cogiéndome de la cintura hacía arriba, y me besó mientras estaba en el aire. Era magnífico.
Pero, no volví a saber más de él hasta un par de semanas después.

8.12.11

Romances irreparables.

Sabes que nada va bien, que todo está empeorando por momentos a tu alrededor. Intentas mantener la calma y convencerte a ti mismo de que la marea amainará, de que todo acabará, pero en el fondo sabes que no es así. Intentas aparentar que estás bien, para que la gente que se preocupa por ti, o la que no lo hace lo más mínimo, te atosiguen con preguntas cuyas respuestas se almacenarán en el fondo de su memoria, si es que llegan a entrar. Y sabes que estás mal por la persona que más quieres. Notas como si flotara, como si pudiera vivir sin ti, mientras tu te hundes en un pozo de miseria creada por tus recuerdos y malos momentos, como si le diera igual. Sabe lo que te hace daño, pero no importa, saltará sobre ello y caerá una y otra y otra vez, y detrás de un lo siento, vendrán mil más, y nada volverá a ser lo que era en un principio, un fantástico cuento de amor.
Pero todo el mundo sabe que los cuentos no son para vivirlos.
Tú también lo sabes.

5.12.11

Cosas del frío (2)


Atardece, apenas son las 6 de la tarde y casi no puedo ver con claridad. Puede que venga algo de niebla, puede que empiece a caerme gotas. Gotas que comenzarán por chocar contra mi cabeza y resbalarán por mi cara, otras, más atrevidas, irán directas a mis mejillas...
Con lo bonito que era todo cuando todavía estábamos en primavera y las hojas eran verdes. No tenía que apresurarme a hacer cosas por que se hiciera de noche enseguida, no tenía que preocuparme de si iba bien abrigada o no.
Pero, me encanta sentir que el frío entre dentro mi cuerpo y me cale hasta los huesos.

Sensaciones en un par de líneas (1)

¿Cómo iba a pensar cómo acabarían así las cosas con él? No había la menor razón, nadie tenía la más mínima idea de que acabaríamos así, dos personas que apenas se miraban, dos personas aparentemente tan diferentes, y cada uno de ellos ocultaba cosas que, sin saberlo, les hacía cada vez más semejantes. Dos personas que…
No quiero adelantar los hechos, contaré todo desde el principio.

En septiembre del 2008, llegué nueva a un instituto, no tan nueva para algunos, porque ya me conocían. Él todavía no. Éramos personas ajenas, solo nos veíamos en el patio, porque él se ponía cerca de donde solía estar yo. Pero, en cuatro meses que estuve en aquel instituto, apenas nos habíamos dirigido 3 míseras palabras. Me resultaba atractivo, pero lo veía imposible, ni si quiera éramos amigos. A partir de ahí, supe que nada es imposible, solo teóricamente improbable.

Yo, aunque no viviera en el mismo pueblo, iba de continuo a ver a mis amigos. Un día fui, y a media tarde, apareció él, de la nada, y supe que también era amigo de ellos. La situación al principio me resultó un tanto violenta, pero hicimos buenas migas. Nos presentamos formalmente:
-¡Hola! No sabía que también te juntabas con ellos.-Dijo él.- Me llamo César, encantado.
-Yo Rebeca, igualmente.
Nos dimos dos besos, y pasamos prácticamente toda la tarde hablando. Entablamos poco a poco, una relación un tanto extraña, pero me gustaba.
Hablábamos casi todos los días, me contaba sus problemas, sus ideas, estaba loco, pero a mi me encantaba, y lo padecía en silencio. .

Pasé así unos cuantos meses, quedando con él, pero nunca asolas, con los demás amigos, hasta que en Halloween, algo pasó.
Quedamos todos los amigos, algunos disfrazados, otros aparecían y a los tres minutos desaparecían, gente fumando y bebiendo… Y cinco amigos más. Entre ellos él, que siempre estaba conmigo. Yo estaba cansada de esperar. Aquella noche quería pasarla con él, pero no podía hacerlo. Al menos, no todavía. Tenía una amiga, Inés, que me dijo que le gustaba hacía algún tiempo, así que me dirigí a ella.
-Tengo algo que preguntarte, ¿Te sigue gustando César?
-No, tranquila, he visto como le miras. Por mí, tienes la vía libre.
Pensé “Genial” pero ahora no sabía que es lo que debía hacer. La noche acababa. Él, otro más, y yo, fuimos a acompañar a una cuarta persona a su casa. Solo quedábamos tres, dos de la mañana, portal ajeno, algo colocados, y yo con unas ganas tremendas de besarle, pero estaba el otro amigo. ¿Típico, verdad? No poder besar a alguien porque hay una tercera persona impidiéndote hacerlo, por vergüenza, por ganas de estar a solas con la otra persona…
Sentados en la escalera del portal, él estaba detrás de mí, y mi amigo al lado. De repente, César me pasó el brazo por delante y me acarició la cara. Sentí un escalofrío. Noté como le hacía señas a su amigo para que se fuera, y lo hizo. Por fin nos habíamos quedado solos. Le apoyé contra la pared, y le besé. Pero, mi ingenuo se tropezó, y me dijo que teníamos que parar, que su padre tenía que recogerle. Tenía decepción escrito en mis ojos. Lo vio, me cogió y me besó. Fue corto, pero me gustó. Por el camino al lugar donde estábamos todos antes, le pregunté:
-¿Te arrepientes?
-Si hubiera sido otra noche no, pero es que mi padre me recogerá enseguida y…
-Bueno, tu verás lo que haces.
-No me digas que ya veré lo que hago, Rebeca.
-Vale, me callo.- Y de repente, me cogió del brazo, me puso delante suya, y me besó. Me besó de una forma un tanto inquietante.
Seguimos el camino. Yo iba callada, pensando en todo lo que había pasado esa noche. Lo volvió a hacer. De sopetón, me apoyó contra la pared, y me besó con ansia, con rapidez, con euforia, tal vez con algo de culpabilidad que más tarde sabría por qué.
Entramos en un parque para niños y me acostó en un puentecito de madera. Él se puso encima. Pero no hicimos nada más. Su padre le llamó para recogerle. La noche acabó. No volvimos a hablar en los siguientes días, así que supuse que para él solo había sido algún rollo más de una sola noche. Él parecía el típico chico guapo del cual todas las chicas van detrás de él y hace lo que quiere con ellas. El típico cabrón.
Pasé todo el mes de noviembre sin saber nada de él, y yo me moría por que me dirigiera una sola palabra. Pero poco a poco, volvimos a hablar a través del ordenador. Ahí es cuando se puede decir que realmente nos hicimos amigos, al menos para mí. Llegó a contarme un par de cosas que no lo sabía nadie más. A veces, solo tenía ganas de hablar con él cuando me encontraba algo mal. Seguimos así bastante tiempo, y yo empecé a sentir algo más de afecto hacia él.
Una tarde de febrero, estaba tumbada en la cama cuando recibí una llamada. Era él. Me preguntó si aquella tarde podía ir a su pueblo a verle, pero no podía. Lo intentaría al día siguiente, y lo conseguí.